a cuantos coches equivalen la contaminación de un avión

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Da igual si viajas en avión, automóvil o transporte público, todos estos medios de transporte tienen un encontronazo negativo en el medioambiente. ¿Pero sabes cuál es lo que mucho más contamina? Prosigue leyendo para descubrirlo.

Calculadora de CO2 para viajes en avión

La Organización de Aviación Civil En todo el mundo ha creado una herramienta que deja saber las emisiones de dióxido de carbono derivadas de los viajes en avión. Esta herramienta resulta en especial útil en el momento de equiparar las emisiones para un mismo camino en dependencia del medio de transporte.

Supongamos un viaje en avión de La capital de españa a Barcelona. Según esta calculadora, un viaje en avión produciría 61 kilos de CO2 por pasajero y un consumo de comburente aproximado de 5000 litros de keroseno.

Sobre ruedas y en el aire, los mucho más contaminantes

Mandar elementos por carretera es, con diferencia, de las formas menos eficaces y contaminantes que ya están. El envío de una tonelada durante un quilómetro raras veces baja de los 50gCO2/t·km, cifra que se duplica con determinada sencillez. El rozamiento entre el neumático y el estable, sumado al bajo tamaño de los automóviles, penaliza bastante este género de envíos.

carretera

Algo semejante sucede con el tráfico aéreo. Aun con aeroplanos de carga extraordinariamente enormes, alzar elementos del suelo o utilizar comburentes tan contaminantes (y dejar en libertad esta polución a tanta altura) provoca que el encontronazo resulte exorbitado. En avión es simple llegar a los 2kgCO2/t·km, mil ocasiones mucho más que el tren electrizado francés.

La patronal comunica novedades

En cambio, la patronal que reúne a las considerables compañías de cruceros, CLIA, afirma que las compañías hacen un enorme esfuerzo para achicar sus impactos ambientales. «Las líneas de cruceros trabajan con científicos y también ingenieros para desarrollar creaciones y prácticas ambientales de vanguardia y sostenibles, capitalizando mil millones de dólares estadounidenses en novedosas tecnologías y comburentes mucho más limpios», apunta la página web de CLIA.

Entre otras muchas cosas, menciona a la instalación de sistemas de limpieza de los gases contaminantes en los navíos para achicar las emisiones hasta un 98% en la situacion de los óxidos de azufre. Asimismo comunican la próxima construcción de navíos propulsados ​​por gas natural licuefactado. En verdad, el primero marcha desde 2019. Según la patronal, las reglas de diseño de eficacia energética «reducirán las emisiones de CO2 en un 30% para 2025».

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